Ejemplo
Un agricultor durante el año tiene las siguientes operaciones:
Compra abono por un total de 200.000 de abono más
3% de IVA (el paga 206.000); una empresa de ingeniería
le hace un proyecto de riego servicios por importe de 100.000,
con el 15% (el paga 115.000, es decir, 15.000 de IVA); y compra
un tractor pagando 2.000.000 más 300.000 de IVA
(paga 2.300.000).
El IVA soportado por el agricultor de nuestro ejemplo sería de 321.000.
El agricultor tiene unas ventas totales de 10.000.000
cargando a cada comprador, por ejemplo, un 6% de IVA
(lo que supone 600.000 de IVA repercutido).
Lo que el debe ingresar no son las 600.000 repercutidas sino la diferencia entre el IVA
repercutido -600.000- y el IVA soportado -321.000-. Si el IVA soportado fuese superior
al repercutido, la Administración devolvería la diferencia, como ahora se
viene haciendo en el Impuesto sobre la Renta, el problema es que el Estado se suele
retrasar bastante en esa devolución lo que financieramente es dañino para
el empresario.